Educación… Tema controversial como pocos, a continuación voy
a contar mi experiencia personal como alumna de un colegio estatal con
bachiller en turismo y orientación a las
ciencias humanas, ubicado en una provincia del interior de Argentina.
En la primaria, a menudo deseaba que se nos enseñara en
aulas con menor cantidad de alumnos, que los calefactores funcionaran
adecuadamente y tal vez, que se consiguieran reemplazos en las materias con
prontitud. Ahora bien, el trato personal de los profesores con los alumnos era
muy valorable, causado probablemente por la localización de la institución en
un pueblo muy pequeño en el que todos nos terminábamos conociendo casi hasta en
el último detalle.
Durante la secundaria se comenzó a trabajar sobre las TICs
(Tecnologías de la
Información ). En el espacio curricular de computación se nos
asignaban tareas para familiarizarnos con estas nuevas herramientas:
buscadores, correo electrónico, plataformas virtuales, programas de diversa
índole, entre otros. Con la entrega de las netbooks como parte del plan de
inclusión digital las tareas se volvieron más dinámicas pero no siempre los
resultados fueron positivos: muchas actividades se convirtieron en un “cortar y
pegar”. Otras veces se desperdiciaban horas en las redes sociales.
Recuerdo a varios profesores con cariño por sus aportes para
estudiar de manera más eficiente: la profesora de historia que nos mostraba de
qué manera se debía resumir y sus famosos cuadros sinópticos y comparativos que
ocupaban todo el pizarrón; el profesor de lengua que nos incitaba a la lectura
y nos llenaba de preguntas para mejorar nuestra compresión de textos; la
profesora de matemáticas que, amante de los números, intentaba subsanar fallas
y falta de contenido que se venían arrastrando hace tiempo en otros cursos,
para prepararnos mejor ante el ingreso de la universidad.
Las prácticas de las materias de turismo fueron muy
interesantes, entre ellas, se pueden nombrar los viajes al Parque Nacional Sierras de las
Quijadas, Nogolí, el Circuito Serrano completo -incluyendo las localidades de
Carolina, Trapiche, Potrero de los Funes, Renca y La Punta-. Además del
infaltable City Tour por la ciudad de San Luis. Otros destinos fueron Mar del
Plata, Pinamar y Miramar. También se
incluyeron en la temática los cursos de mozo y sommelier.
En conclusión, creo que existen cosas por mejorar, no
obstante, conocí a varias personas que quieren transmitir los conocimientos de
la forma más adecuada a los alumnos, que merecen reconocimiento y,
especialmente, mejores sueldos.
